INTRODUCCIÓN.El hecho de que la población sea formada en técnicas de primeros auxilios para saber responder ante situaciones de emergencia es algo cada vez más habitual y que cobra mucha importancia.
Conocer los pasos a seguir ante una de estas situaciones aumenta notablemente el nivel de supervivencia en enfermedades de aparición súbita ( angina de pecho, accidente cerebro-vascular, hipoglucemia, crisis epilépticas...), pero también en otras situaciones ( atragantamiento, hemorragias, fracturas...)
TAREA.El objetivo de esta actividad es aprender a inmovilizar una lesión producida en un hueso largo: radio, cúbito, húmero, tibia...., sin material adaptado propiamente a ello; por tanto

, se improvisará material con elementos cotidianos.
Apuntar que esto se llevará a cabo cuando sea imprescindible desplazar a la víctima, con el objetivo principal de NO AGRAVAR su estado.
PROCESOEstos son los pasos que el alumno debe seguir para realizar una inmovilización correcta.
· Protección: uso de métodos de barrera; en este caso, como no contamos con guates, se utilizarán bolsas de la compra o de la basura.
· Presentarse, tranquilizar a la víctima e indicarle que se tiene conocimientos básicos y se le va a ayudar.
· Valoración de la lesión: localización, extensión, peligrosidad y posible agravamiento. Control de Signos Vitales.
· Material disponible: 2 palos de escoba y un par de cordones de zapatos.
· Localizar pulso por debajo de la lesión.
· Deslizar ambos cordones por los huecos naturales del cuerpo para evitar movimientos innecesarios de la zona.
§ Si la lesión es en la tibia: introducir un cordón por el hueco que forma el talón con el suelo y el otro por el hueco entre la rodilla y el suelo.
§ Si la lesión es en el radio: introducir un cordón por el hueco de la muñeca con el suelo

y el otro por el hueco del hombro.
· Colocar ambos palos de escoba protegiendo la lesión e impidiendo que las articulaciones superior e inferior puedan realizar su movimiento; los palos, se deberán colocar de la forma lo más paralelo y separado posible.
· Sujetar ambos palos con los cordones ya introducidos.
· Comprobar que el miembro mantiene el pulso en su extremo distal (si previamente lo presentaba)
· Así se consigue inmovilizar la zona.
EVALUACIÓN
Esta prueba será superada siempre que la inmovilización sea realizada de manera correcta y sin ningún fallo, por varias razones:
Gran número de referencias bibliográficas en las que se explica la técnica de manera exacta y con la ayuda de dibujos.
Riesgos de una mala inmovilización: rotura de estructuras internas con el propio hueso (nervios, vasos sanguíneos, ligamentos) y creación de hemorragias, pérdidas de sensibilidad, etc.
Un principio fundamental del socorrista es vulnerado: no agravar el estado de la víctima.
CONCLUSIÓN.
Toda la población debería adquirir nociones básicas de primeros auxilios; la realización de esta técnica tiene cierta complicación si no se ha practicado antes de encontrársela en una situación real, añadiendo que tiene cierto riesgo de agravar las lesiones.
Respecto a la ejecución de la técnica, se puede observar que los 4 primeros puntos son aplicables a cualquier tipo de intervención ante un accidentado, sea cual sea el origen de la lesión: aparece la importancia de la protección del socorrista, todo el entorno y la víctima; tranquilizar a la víctima a la vez que te presentas; y la valoración de la lesión y de materiales disponibles.